Cómo potabilizar el agua

En muchas ocasiones nos encontraremos en nuestra andadura que necesitamos conseguir agua de la naturaleza dado que la “civilización” podría andar lejos y con ella el agua embotellada. En países en vías de desarrollo y subdesarrollados como los del SE Asiático el agua lleva frecuentemente todo tipo de microbios. Si bien algunos solamente nos causarán problemas digestivos como la molesta diarrea del viajero, otros pueden hacernos enfermar de Cólera, Hepatitis y otras enfermedades más graves. Aunque estemos bien vacunados, siempre conviene ser prudente (además, supongo que nadie está deseando estar todo el día cagando shit ).

Si tenemos que coger agua de un río, de un lago o incluso de un grifo sospechoso podemos eliminar los gérmenes presentes en el agua de alguna de las siguientes maneras (ordenadas según fiabilidad):

Cómo potabilizar el agua

  1. Hirviendo el agua. Es el método más seguro. En principio debemos dejar que el agua hierva a 100 ºC (212 ºF) durante al menos 1 minuto, pero el agua hierve a diferentes temperaturas según la presión atmosférica y ésta a su vez varía en función de la altura y de la temperatura ambiente. Como norma general podríamos decir que la temperatura de ebullición del agua se reduce 3 ºC cada 1000 m así que para asegurarnos de una buena purificación debemos hervir el agua durante 3 minutos y dejarla enfriar a temperatura ambiente. Si no es posible hacerla hervir, podemos mantener el agua a temperaturas mayores de 60º (140 ºF) durante más tiempo, pero no será igual de efectivo.
  2. Filtrado. Existen 3 grupos patógenos de los que nos tenemos que proteger:
    OrganismoEjemplosTamaño generalTipo de filtroPartículas filtradas
    ProtozoosGiardia, Cryptosporidium5 micras o mayoresFiltrador de agua1,0 - 4,0 micras
    BacteriasCólera, E. coli, Salmonella0,2 - 0,5 micrasMicrofiltro0,2 - 1,0 micras
    VirusHepatitis A, Rotavirus, Norwalk virus0,004 - 0,06 micrasPurificador de aguahasta 0,004 micras
    Fuente
    Aunque esencialmente hay 2 tipos de filtros (de membrana y de profundidad), cada uno de ellos puede ser a su vez un filtro de agua o un purificador. Los filtros de agua no eliminan muchos virus dado que sólo filtran partículas de hasta 0,1-0,2 micras, como norma general. Los purificadores sí que filtran los virus.

    • Filtros de profundidad o de lecho. Utilizan materiales como el carbón activado o la cerámica para atrapar a su paso las partículas que contiene el agua (se aprovecha la capacidad de adsorción de estos materiales). Son más frágiles (cuidado con las manazas), pero pueden eliminar muchos metales pesados y químicos presentes en el agua (incluido el yodo) y suelen presentarse como purificadores. Algunos ejemplos son Lifesaver (purificador), Katadyn (purificador) y Grayl (filtro y/o purificador).
    • Filtros de membrana. Disponen de membranas con poros de reducido tamaño para retener los microbios que no quepan por ellos. Son fáciles de limpiar, pero se atascan más rápidamente. Un famoso (sensacionalista) ejemplo es Lifestraw (cuidado con él, que es un filtro, no un purificador).

    El inconveniente de los filtros en general es que tienen un tiempo muy limitado de vida y no son precisamente baratos. Hay que cambiarlos cada cierto tiempo/usos (según marque el fabricante) porque terminan atascándose y para evitar que los restos de los gérmenes que han muerto entre sus poros sirvan de alimento a nuevos gérmenes y se convierta eso en un caldo de cultivo peor que el propio agua que cojamos. De todas formas los buenos purificadores suelen llevar un agente biológico que se encarga de esos restos.

  3. Tratando químicamente el agua con yodo o con cloro. Este método tiene algunos inconvenientes:
    • Necesita 30 minutos de actuación tras su disolución.
    • Cuanto más sucia esté el agua, menos efecto hace. Conviene filtrar previamente el agua (al menos con un paño o dejándola decantar y quitando los posos) para eliminar partículas.
    • Cuanto más fría esté el agua, menos efecto tiene. El agua debería estar por encima de los 25 ºC (77 ºF) y si no es posible, mantenerla al menos por encima de los 16 ºC (60 ºF). Por debajo de los 5 ºC (41 ºF) para el yodo y de los 10 ºC (50 ºF) para el cloro es necesario doblar el tiempo de espera.
    • Le da sabor desagradable al agua. Esto se puede aliviar añadiendo aditivos una vez finalizada la purificación (después de los 30 minutos), como Vitamina C.
    • El tratamiento con yodo es más efectivo que el de cloro, pero no debe prolongarse más allá de unas pocas semanas dado que es tóxico para la glándula tiroidea. Puede ser perjudicial para gente con problemas de tiroides, mujeres mayores de 50 años, mujeres embarazadas y alérgicos al yodo (como los alérgicos al marisco).
    • Para el tratamiento con cloro (menos efectivo con los protozoos) se puede utilizar hipoclorito de sodio (NaClO), es decir, lejía (bueno, la lejía viene a ser lo mismo pero diluido en agua). Debe comprobarse que la lejía sea pura, sin detergente ni perfumada o que en la etiqueta se indica que es apta para la desinfección de agua de consumo. En la siguiente tabla se muestran las dosis a utilizar en función de su concentración de cloro (normalmente la lejía pura está en concentraciones del 5% de hipoclorito sódico lo que equivale a añadir 1 o 2 gotas al agua):
      Volumen de agua a tratarConcentración de la lejía a utilizar
      20 gr. de cloro/litro40 gr. de cloro/litro80 gr. de cloro/litro100 gr. de cloro/litro
      2 litros4 gotas2 gotas1 gota1 gota
      20 litros20 gotas10 gotas5 gotas4 gotas
      100 litros5 ml2,5 ml25 gotas20 gotas
      1000 litros50 ml25 ml15 ml10 ml
      Fuente

  4. Purificando con luz ultravioleta. Es una práctica cada vez más frecuente en todo tipo de embotellados y purificadoras dado que no deja olores ni sabores. Sin embargo, es necesario que el agua esté limpia de manera que la luz pueda llegar a todos lados con lo que es imprescindible pasarla primero por un filtro en caso de estar demasiado turbia.

    Para viajar podemos utilizar alguna de estas opciones:

    • Desinfección solar utilizando los rayos UV del sol. Lo llaman el método SODIS (en inglés, aunque aquí hay algo de información en español en los PDF que enlazan), aprobado por la OMS como método de potabilización en países subdesarrollados, y viene a ser dejar una botella de plástico (PET) con agua al sol sobre una superficie oscura durante 6 horas. Vamos, lo que ocurre cuando os olvidáis la botella de agua en el coche. ¿No os dan ahora más ganas de probar ese maravilloso caldo purificado?
    • Dispositivos de luz UV como el emisor portátil SteriPEN. Su eficacia no está probada al 100%, aunque parece que en principio funcionan bien (Me pregunto si la potencia que radian será suficiente…). En los anuncios se puede ver metido en un vaso transparente, pero yo no haría eso si fuera vosotros. Primero, porque será más efectivo si la luz puede rebotar en las paredes y, segundo, porque la luz UV destruye las partículas orgánicas; eso incluye nuestra piel. Aunque supongo que con la potencia que tendrá eso lo máximo que conseguiremos será ponernos un poco morenitos…
  5. Tratando quìmicamente el agua con iones de plata. En realidad no está aprobado por la OMS como un desinfectante eficaz, pero lo pongo aquí por 2 motivos: porque algo es algo en caso de emergencia y, sobre todo, porque hay multitud de sitios (por decir uno grande, Decathlon) donde venden estas pastillas potabilizadoras como la panacea que te permite beber cualquier agua, pero NO LO ES. Así que, cuidadín, revisad bien la composición de las pastillas potabilizadoras que veáis por ahí. Las pastillas de iones de plata no son fiables.

Además podemos mezclar varios métodos. Por ejemplo, podemos utilizar un filtro de agua para eliminar la mayoría de los gérmenes y posteriormente usar yodo, lejía o emisores de luz UV para purificar el agua filtrada. De esta manera potenciaremos el efecto de los métodos.

Os recomiendo también algunas lecturas como este capítulo (en inglés) del Manual de Campo del Mochilero de Rick Curtis, esta comparativa (en inglés) entre filtros y purificadores de Eytan (SnarkyNomad) y este artículo de la AMSE (Asociación de Médicos de Sanidad Exterior). Y si queréis algo más espeso, siempre podéis echarle un vistazo a las recomendaciones de la OMS (Organización Mundial de la Salud) wink

Finalmente, conviene llevar siempre un método de respaldo. Yo concretamente llevo el Grayl con filtro y con purificador y compraré yodo o lejía. La mayoría de estos productos se pueden comprar en España a través de distribuidores locales o de Amazon España. Grayl sin embargo sólo lo he encontrado en eBay. Antes de comprarlo contacté con el fabricante y me confirmaron que el vendedor Survival Metrics es de confianza.

Actualización 02/12/14: 2 meses después de la compra puedo hacer un comentario sobre Survival Metrics. Compré el filtro pero no llegó. Tras hacer averiguaciones con Correos resulta que fue robado en algún punto de la entrega. Survival Metrics envía el producto a través de USPS y USPS lo manda a Correos. USPS sólo da cobertura de 50$ en caso de pérdida del paquete. Survival Metrics me ha devuelto el coste del Grayl que había comprado junto con el purificador (109$), asumiendo ellos el coste a partir de los 50$ que cubría USPS (no teniendo obligación de hacerlo). Pero no me han devuelto los gastos de envío, unos 27$. Así que el resultado final para mí de la compra ha sido no tener el Grayl y perder 27$. Si vais a hacer esta compra os aconsejo exigir a Survival Metrics un envío con devolución completa asegurada.

Actualización 21/12/14: Contacté con Grayl y me dijeron que ahora trabajan con Outdoor Broker, un distribuidor alemán. Distribuyen a España con DHL, pero no sé cuánto costará. Por cierto, la web sólo está en alemán ( weary weary ) así que supongo que a la mayoría os costará desenvolveros…



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