El circuito de Pakse, donde crece el café

Granos de café y sus flores al fondo

Aunque salimos de Thakhek haciendo autostop, el final del viaje lo hicimos en autobús dado que se nos había hecho de noche y preferíamos llegar a Pakse ese día. Allí haríamos un circuito similar al de Thakhek pero de 2 días y, en mi opinión, bastante más interesante. El circuito de Pakse recorría el Bolaven Plateau, una meseta formada hace millones de años tras la erupción de un volcán. Esta región es famosa por sus cascadas y por su magnífico café (principalmente Arabica y Robusta, plantado durante la colonización francesa) que es exportado mundialmente y supone una importante fuente de ingresos para las familias Laosianas. En la época en la que nosotros fuimos (mediados de enero) las plantas de café estaban en flor y al paso de la moto podíamos oler su delicioso aroma que en un primer instante me recordó al dulce jazmín. Junto a los buenos ratos pasados con mis amigos en Vang Vieng y Luang Prabang, ésta sería sin duda la mejor parte de mi viaje por Laos.

La primera parada importante fue la casa de Míster Vieng, una granja orgánica de café muy recomendable a medio camino que pilla perfecta para comer algo antes de continuar el circuito. Está a la entrada de un pueblo llamado Km 60 (que, ¡oh sorpresa!, está a 60 km de Pakse) y, tras cruzar un puente y encarar una cuesta, veréis en el lado de la izquierda un cartel que dice Katu Homestay. Tenéis señalada la posición en el mapa wink

Nada más llegar a la granja te ofrecen cacahuetes (también producidos allí) y plátanos. Y sí, son gratis, cosa que me sorprendió. La comida es excelente, vegetariana, muy bien servida, en buena cantidad y a buen precio. Aunque no lo hicimos, ofrecen también un tour pagado por la granja donde te explican todo sobre la producción del café. Y venden también pareos hechos a mano por la gente local. Podréis ver allí mismo a la mujer de Míster Vieng haciéndolos. Indispensable comprar café, pero a nosotros se nos iba del presupuesto y tampoco teníamos mucho espacio, así que nos conformamos con unas bolsas de ricos cacahuetes para cuando tuviéramos hambre durante las jornadas de autostop.

Un poco a la fuerza dejamos la acogedora casa de Míster Vieng y nos dirigimos a Tad Lo, un pequeño pueblo de parada obligada para pasar la noche. El alojamiento es muy barato y nosotros dormimos en un colchón de matrimonio sobre el suelo que nos costaba 10000 kips (alrededor de 1€) para los dos en MamaPap Guesthouse open_mouth 

En Tad Lo también hay un par de cascadas para visitar. La más imponente merece la pena verla a partir del anochecer, cuando abren la presa que hay más arriba para generar electricidad.

Fue allí donde conocimos a Berta y Mark, un par de chavales catalanes con los que tuvimos largas e interesantes conversaciones sobre el nacionalismo, jajaja. Quedaríamos de nuevo en Pakse para tomar algo, pero después de eso yo no llegué a verlos de nuevo. Belén sin embargo estuvo viajando con ellos una vez nos separamos en Si Phan Don (las 4000 islas del Mekhong).

En la segunda jornada de viaje visitamos un par de cascadas realmente impresionantes, Tad Yuang y la doble Tad Fane. En ambas hay que pagar para entrar (creo que eran 10000 kips) pero Belén y yo, cansados de pagar por todo, nos dimos un paseo y nos colamos en Tad Yuang a través de una plantación de café stuck_out_tongue_winking_eye

Una vez dentro, y tras visitar la cascada, era posible coger un sendero escondido por mitad del bosque que te llevaba a Tad Fane (este sendero se encuentra en OpenStreetMap así que si usáis la App Maps with me lo podréis seguir más fácilmente sin perderos). Hicimos un poco el cabra por allí con las lianas y cruzamos las cascadas por arriba, justo antes de la caída. Fue divertido, aunque Belén lo pasó un poco mal debido al vértigo, jejeje

Nos volvimos a Pakse cuando ya era casi de noche. ¡Y qué martirio! Tanto en Laos como en Camboya conducir una moto por la noche es una locura: muchas de las motos y bicicletas no llevan ningún tipo de luz (total, si ellos pueden ver por la noche, ¿para qué necesitan luces? Que los demás puedan verles o no está sobrevalorado); los cascos están hechos una mierda así que tienes que subirte la visera si quieres ver algo con lo que te comes insectos a punta pala, si es que no te entran en los ojos y te dejan medio cegato; es el momento en el que se ponen a quemar toda la basura que se acumula en las cunetas de la carretera, porque en estos países tiran absolutamente todo al suelo o al agua y está siempre todo lleno de basura y de mierda.

Hay pobreza, sí, pero principalmente hay una falta de educación y conciencia brutales que nadie parece estar interesado en cambiar, especialmente los gobiernos y los poderosos, desde luego. Cuanto más ignorante sea la población más fácil es manipularla.



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