¿Qué ver en Camboya?

Niño montando búfalo de agua en Koh Rong

Más allá del Retrato de Camboya que estoy escribiendo prometí hacer una entrada para todos aquellos que quieren venir de turisteo a Camboya. Se ha hecho esperar, pero por fin está listo y no ha sido sencillo: más de dos semanas de trabajo a tiempo completo me ha costado; así que espero que merezca la pena. Si hay algo que podéis tener claro de mis opiniones sobre sitios turísticos es que no os voy a decir que algo es precioso cuando me parezca una puta mierda. Me revientan esas webs que tienden a decirte lo impresionante y maravilloso que es una turistada simplemente porque todo el mundo lo dice. Cuando alguien habla exageradamente de lo increíble que es algo tendemos a asentir como idiotas y confirmar lo dicho. Así, aunque nos parezca que no es para tanto, ensalzaremos dichas virtudes hasta el punto de convencernos a nosotros mismos de que efectivamente aquello que en su momento nos pareció una tontada es en realidad una maravilla que debemos recomendar a todo el mundo.

Y siguiendo esta línea de reflexiones repito lo que ya dije una vez acerca del turismo: no vivimos nuestras propias experiencias, sino la copia comercializada de la experiencia de otras personas.

 

Aviso a navegantes: No, no es una entrada corta, es una guía turística sobre Camboya matizada y adornada con mis Navarradas, es decir, con mis propias impresiones y experiencias. El objetivo no es sólo que la leáis para saber lo que he estado haciendo por aquí (tal vez en diferentes días), sino que además la mantengáis como referencia y compartáis con contactos y en redes sociales. Así que con vuestro permiso voy a explayarme con ganas grin

Para facilitar su lectura os dejo un resumen/índice interactivo. Continue reading

Las 4000 islas del Mekhong

Si Phan Don

Corta, demasiado corta fue mi estancia en Si Phan Don (literalmente 4000 islas) llamado así por las numerosas islas que se amontonan en esta parte del Mekhong, la última perteneciente a Laos. Tan solo un par de semanas antes estaba deseando salir del país y ahora, a pesar de alguna mala experiencia en la primera isla en la que nos alojamos, me daba pena no poder quedarme allí más tiempo disfrutando del relax.

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El circuito de Pakse, donde crece el café

Granos de café y sus flores al fondo

Aunque salimos de Thakhek haciendo autostop, el final del viaje lo hicimos en autobús dado que se nos había hecho de noche y preferíamos llegar a Pakse ese día. Allí haríamos un circuito similar al de Thakhek pero de 2 días y, en mi opinión, bastante más interesante. El circuito de Pakse recorría el Bolaven Plateau, una meseta formada hace millones de años tras la erupción de un volcán. Esta región es famosa por sus cascadas y por su magnífico café (principalmente Arabica y Robusta, plantado durante la colonización francesa) que es exportado mundialmente y supone una importante fuente de ingresos para las familias Laosianas. En la época en la que nosotros fuimos (mediados de enero) las plantas de café estaban en flor y al paso de la moto podíamos oler su delicioso aroma que en un primer instante me recordó al dulce jazmín. Junto a los buenos ratos pasados con mis amigos en Vang Vieng y Luang Prabang, ésta sería sin duda la mejor parte de mi viaje por Laos.

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Tras la tempestad, viene la calma

Eran las 6 de la mañana del día en que había decidido irme de Luang Prabang y aún estaba dudando qué hacer. Anya y Liam se habían ido el día anterior de camino a sus respectivos países. La pobre Elena se había puesto mala, pero yo estaba deseando irme de allí y Casey y las finlandesas habían llegado el día anterior y le hacían compañía. Tenía dos opciones: tirar hacia el sur y salir de una vez por todas de Laos o tirar hacia el norte para explorar zonas menos turísticas, los pueblos del norte de Laos. ¿Qué clase de viajero sería si en vez de explorar el mundo saliera huyendo de los países que no me gustan? Como descubriría más adelante en Camboya, el problema no es el país o la gente, el problema es que siempre hacemos lo que los demás ya han hecho porque tenemos miedo a perdernos de verdad o a que nos pase algo. Así que al final no vivimos nuestras propias experiencias, sino la copia comercializada de la experiencia de otras personas.

6:30AM, mochila a la espalda, algo para desayunar por el camino y una caminata de 2 horas fuera de la ciudad para hacer autostop. Dirección: Norte. Continue reading

KM 52, pueblo Hmong

En la carretera entre Vientián y Vang-Vieng/Luang Prabang, a 52 km de Vientián se encuentra un pueblo llamado precisamente así, Km 52 (pronunciado en Lao, la lengua oficial de Laos, como Lak Jaa-sip-song). Así de original es la peña aquí, y no es el único pueblo con este tipo de nombres. Laos está plagado de ellos.

Desde que salí de Vientián fijé en Ban Km 52 (Ban significa pueblo en Lao) mi próximo destino. Primero, porque era un pueblo en mitad de la nada; y segundo, porque había visto en CouchSurfing muchos chavales de ese pueblo que ofrecían alojamiento. Pero cuando llegué me encontré con que había una especie de festival y todas las casas de huéspedes estaban petadas o carísimas (por eso probablemente no conseguí CouchSurfers tampoco).

En éstas andaba yo buscando una casa de huéspedes donde alojarme sin que me quitaran un riñón cuando pasé por segunda vez cargado con mi mochila por una casa en la que estaban comiendo como 40 personas de la misma familia y uno de los chavales me hizo gestos para que me acercara. Me invitaron a comer, a salir con ellos de fiesta y a dormir en su casa grin Y así fue como pasé la Nochebuena y la Navidad de 2014 santa

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Dejarse llevar

A veces las cosas no salen como uno quiere, pero no significa eso que no puedan salir bien. La actitud es importante y hay que saber dejarse llevar, frecuentemente lo dice el refranero popular: al mal tiempo buena cara, pues cuando una puerta se cierra otra se abre.

El impulso viajero me había sacado de la comodidad occidentalizada de Pai y me dirigía hacia Isaan, la región nordeste de Tailandia, la más rural y menos turística. Pero justo cuando estaba haciendo autostop me empecé a encontrar mal del estómago. Había en Pai algún tipo de virus rondando y todo el mundo se pasaba un día entero vomitando y con diarrea. Mierda (nunca mejor dicho). Creo que no sería muy decente ponerme a vomitar y a cagar desde una camioneta stuck_out_tongue_closed_eyes stuck_out_tongue_closed_eyes Pero aguanté bien y tras un par de vomitonas, nada de comer en todo el día y dormir mucho al día siguiente estaba como una rosa muscle

Tras un par de días de autostop en dirección a Loei, en un pueblo de cuyo nombre no quiero acordarme, el cartero del lugar se empeñó en que allí nadie me pararía y con toda su buena fe me arrastró a la comisaría y convenció a los policías de que me tenían que llevar al pueblo anterior (más grande) para coger un autobús. Y así fue como hice autostop en un coche de policía y me vi obligado a comprar un billete a Phuruea (o Phurua o Phu Ruea, lo veréis escrito de diversas formas).

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